Comunicacion

Domingo por la mañana, me levanto a hacer mi café. Esta vez pongo música, suena de fondo el ensamble de Milo J. con Agarrate Catalina, y mientras escucho algo se enciende en mí, algo que me hace sentir parte de eso que se está gestando, de esa forma de arte, de esos acordes, esas letras, ese ritmo que me recuerda la música que tanto disfrutamos aquí en otra parte del mundo —mismo continente—. Extrañamente, se siente familiar, me recuerda que no estamos tan separados. Atesoro la emoción de la conexión, siento mi piel de gallina, gratitud y unas lágrimas que me recuerdan que soy parte del todo, y Milo J. canta "soy una gota de un paño gigante".
Eso que sentí tiene nombre. Daniel Siegel lo llama el sentido 8 de la neurobiología interpersonal: el sentido de conexión. El que nos hace saber que pertenecemos a algo más grande, más allá de los límites de nuestra propia piel. No somos ellos y nosotros, sino nosotros siendo parte de la energía del presente y la energía que perdura y no se destruye.
Vos lo has sentido también. Cada vez que te has desvanecido en un beso. Cada vez que te has perdido en el tiempo en una conversación. Cuando te has dejado ir al ritmo de la música en un concierto. Cuando te permitiste estar presente para un evento masivo religioso, espiritual o celebratorio. Ese momento en el que te olvidaste de tu pequeño rincón del universo y sentiste que pertenecías a algo más.
Ese sentido puede salvar al mundo. Construir relaciones poderosas. El sentido que puede salvar equipos. Y hacernos vivir en armonía.
Porque nacimos sociales, con un sistema nervioso listo para ser regulado en comunión con otras personas. Cuando nos abrimos a las posibilidades, dejamos que la energía fluya, nos abrimos a otras opiniones, realmente estamos presentes, sentimos, acompañamos, escuchamos, jugamos, preguntamos e interactuamos con la intención de construir una realidad compartida.
Eso es comunicación.
"Si el Sol está solificándose. Y la Luna vive lunizándose. ¿Por qué no humanizarme?"
Como dice la canción.
Jorge

Comunicacion
El Octavo Sentido
Domingo por la mañana, me levanto a hacer mi café. Esta vez pongo música, suena de fondo el ensamble de Milo J. con Agarrate Catalina, y mientras escucho algo se enciende en mí, algo que me hace sentir parte de eso que se está gestando, de esa forma de arte, de esos acordes, esas letras, ese ritmo que me recuerda la música que tanto disfrutamos aquí en otra parte del mundo —mismo continente—. Extrañamente, se siente familiar, me recuerda que no estamos tan separados. Atesoro la emoción de la conexión, siento mi piel de gallina, gratitud y unas lágrimas que me recuerdan que soy parte del todo, y Milo J. canta "soy una gota de un paño gigante".

Mentalidad
Lo que te decís sobre los demás está construyendo tu experiencia emocional
Hace poco tuve una sesión con un cliente que llegó con una situación que muchos vamos a reconocer. Ama su trabajo. Lo ha amado durante años. Y de un tiempo para acá, todo se le había vuelto pesado. Un nuevo miembro del equipo cambió la dinámica y, según él, parecía estar haciéndole la vida imposible. Lo dejaba mal en reuniones, hablaba con sus reportes a sus espaldas, lo señalaba en foros frente a otras personas. Me buscó porque quería cambiar su experiencia emocional. Quería ser retado, dejar de sufrir, y soltar cualquier tinte de víctima que estuviera cargando. Eso me lo dijo casi al inicio de la conversación, y eso, para mí, ya era media batalla ganada. Cuando alguien llega así, con esa lucidez sobre lo que le está pasando y con ganas de incomodarse para cambiarlo, ya va ganando.

Comunicacion
La verdad sobre la comunicación no verbal: la habilidad para leer a otros
En los años sesenta, Ekman viajó a culturas remotas —entre ellas los fore de Papúa Nueva Guinea— y concluyó que existen seis emociones básicas universales, cada una con una expresión facial distintiva y reconocible en cualquier parte del mundo. Y su teoría se volvió consenso académico durante décadas. Pero su verdadero impacto fue más que solo académico. Ekman llegó a entrenar a agentes del FBI, de la CIA y de seguridad aeroportuaria. Quizás el caso más emblemático es el programa SPOT(Screening of Passengers by Observation) del TSA(Transportation Security Administration) estadounidense, desplegado en 2007 en aeropuertos de todo el país para identificar potenciales terroristas a partir de expresiones faciales y microcomportamientos. Este mismo programa inspiró los formatos televisivos tipo Alerta Aeropuerto.









