Mentalidad

Creado: 31 de Julio 2022
Por: Jorge F. Chaverri M
"La ausencia de conflicto no es sinónimo de armonía sino de apatía” -Adam Grant
Es más fácil ver el mundo en blanco y negro que observar los colores que aún no sabés que existen. Metafóricamente hablando, con un solo color podrías crear arte, pero ¿qué pasaría si poco a poco fueras descubriendo más y más colores y, no solamente esto, sino que te dieras cuenta de que podés combinarlos entre ellos dando nacimiento a más colores que antes no habías imaginado? No porque veas el mundo en blanco y negro no quiere decir que el resto dejen de existir o que no sean posibles.
¿Por qué es más fácil ver el mundo de forma polarizada?
Esta es mi teoría. De pequeños aprendemos a valorar las cosas basados en dos indicadores: placer y dolor. Todo aquello que nos haga sentir bien es bueno y lo contrario, lo doloroso, es malo. Y así aprendemos a interactuar, percibir y decidir durante los primeros años de nuestra vida. Hasta que nos volvemos conscientes del futuro lejano. Lo que nos permite desarrollarnos y madurar para descubrir nuevos valores ante la posibilidad del largo plazo. Así le asignamos nuevos significados a al dolor y al placer. Por ejemplo: Haciendo ejercicio aunque sea incómodo, yendo al médico a recibir una vacuna a pesar del dolor inmediato, o inclusive no comiendo eso que te va a caer mal por más rico que sea, etc. Los significados se van ampliando de manera natural en un proceso que en la mayoría de nosotros pasa desapercibido. Es la experiencia la que nos va formando. Sin embargo, la inclinación binaria no nos abandona por completo.
En una sociedad actual que fue influenciada en sus principios por el pensamiento religioso y dogmático aprendimos a valorar lo bueno y lo malo, lo correcto o lo incorrecto sin una herramienta mental para saber con certeza el significado de estos conceptos. Y en lugar del pensamiento crítico el juicio subjetivo se volvió un recurso. Para nuestro cerebro es más sencillo comparar lo que sucede con lo que conoce y sacar una conclusión rápida basada en bienestar o amenaza. Después de todo y a pesar de que es un órgano maravilloso su función principal es la de hacernos sobrevivir.
“Si alguien me hace saber y me convence de que he errado, con gusto cambiaría mi conducta. Mi camino es el de la verdad y ella no ha dañado a nadie.” -Marco Aurelio, VI. 21
¿Por qué es importante flexibilizar nuestras perspectivas?
Porque individualmente vamos construyendo durante nuestra existencia un mapa para navegar esta realidad. Este mapa es una guía personal para funcionar relativamente bien, cargado con marcos, reglas, creencias, ideas, entendimientos, conceptos, historias y significados que no existen en el plano físico. Creernos este mapa como la realidad sería limitar la experiencia de infinitas posibilidades que pueden surgir con el permiso de ver en cada situación, la complejidad. Es un mapa que se puede actualizar.
El origen de nuestros conflictos internos y con otros, de nuestras incongruencias y sufrimiento, se da por percibir las situaciones como una moneda de dos caras y no como un diamante con múltiples perspectivas, lo cual reduce y limita la creatividad.
Albert Einstein era famoso por sostener, simultáneamente en su cabeza, dos ideas que se suponía eran mutuamente excluyentes hasta descubrir teorías innovadoras a los problemas que muchos dieron por un hecho. Y como él, nosotros podríamos también ejercitar nuestro músculo creativo para dejar florecer ideas y puntos de vista novedosos y liberadores. Como dice Adam Grant en su libro, "Think Again", aprendé a enfocarte menos en probar tu punto y más en mejorarte a vos mismo al abrazar el gozo de estar equivocado.
Te invito a jugar en tu mente con ideas que en principio parecen oponerse y regalarte una posibilidad que antes no habías visto.
Responsabilidad y Juego
Placer y Trabajo
Descanso y Productividad
Vulnerabilidad y Fortaleza
Emociones y Razón
Discusión y Acuerdos
Liderazgo y Empatía
Libertad y Disciplina
Así como cada persona sabe algo que vos no sabés, en tu mente luego de soltar las ataduras de los marcos de pensamientos habituales, encontrarás tesoros y realizaciones que solo vos podrías construir. Dejáte sorprender y recordá en cada discusión que no todo se trata de dos posiciones contrarias sino de algo completamente distinto que puede surgir ante dos o más seres pensantes. Disfruta del poder de las realidades compartidas y asombráte por aprender lo que no sabías.
"Si el conocimiento es poder, saber lo que no sé es sabiduría" -Adam Grant
Jorge

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Lo que sobrevive al fuego: Sobre Gaudí y los Knicks Campeones
En 2019 estuve frente a la Sagrada Familia, en Barcelona. Sentí lo que siente cualquiera que está frente a algo que lo excede: un completo asombro. Pero no fue la arquitectura lo que me dejó así. Fue una idea que no he sacado de mi cabeza desde entonces: me maravilla que un pueblo entero haya tomado la visión de un artista y la haya asumido como su propia misión. Gaudí llevaba casi un siglo muerto y la obra seguía subiendo, piedra sobre piedra, hecha por gente que nunca lo conoció, que trabajaba cada día por algo que él dejó sin terminar. Esta semana, cuando coronaron la torre más alta el día exacto del centenario de su muerte, volví a preguntarme: ¿de qué depende que un ser humano trascienda? Y sinceramente estoy convencido de que la trascendencia de un ser humano depende de su capacidad para comunicar su visión. Cuando digo comunicar no me refiero a hablar bien. Gaudí dejó pocos planos. En 1936 le quemaron el taller y le destrozaron las maquetas, y la obra debería haber muerto ahí. Él ya no estaba, pero su obra no murió. Se reconstruyó desde los escombros, porque lo que dejó no se podía romper del todo: un sistema de geometría replicable. El arco que diseñaba colgando cadenas se podía volver a calcular aunque el yeso fuera ceniza.

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El Hombre Integrado: Reflexiones sobre masculinidad
Hace tiempo vengo escuchando conversaciones que giran en torno a la preocupación por los hombres en la actualidad. Una amiga que me dice que ya no encuentra hombres que sostengan una conversación profunda. Un cliente frustrado que me confiesa, después de tres sesiones, que no sabe quién es fuera del trabajo. Una madre preocupada que me cuenta que su hijo de veinticinco años lleva dos años encerrado en el cuarto. Una mujer me dice con culpa, que está cansada de ser la que organiza todo, la que sostiene, la que toma decisiones también en su casa y, su esposo que dice que no sabe qué le toca hacer, que cualquier cosa que diga o haga está mal. Mis clientas, profesionales que escalaron a lo más alto en sus carreras, me dicen que ahora que quieren tener pareja, formar familia, se encuentran con que es el único ámbito en el que no tienen éxito. *Ya no hay hombres*. *Ya no encontramos hombres que valgan la pena.* Lo que escucho constantemente, lo que veo en distintas partes, mis estudiantes lo mencionan en las conversaciones sociales, mis clientes lo traen a sesión: **esa sensación generalizada de que los hombres estamos perdidos.** El tema ha estado tan presente en los últimos años que Allan Fernández y yo terminamos dedicándole tres episodios oficiales y todavía queda uno por estrenar en Habladas Filosóficas. También me invitó Johanna Villalobos a su podcast para conversar sobre la pregunta: ¿por qué ya no hay hombres disponibles para tener relaciones de pareja?. Por eso decidí escribir. Porque lo que me preocupa no son las preguntas sino conformarnos con ello como si fuera la realidad que nos toca.

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Si un gran árbol cae en un bosque y no hay nadie cerca, ¿hace ruido?
Si un gran árbol cae en un bosque y no hay nadie cerca, ¿hace ruido? Yo no me inventé esta pregunta que, de hecho, ha desconcertado a pensadores serios durante siglos, y vale la pena entender por qué. Imagino que tu intuición responde de inmediato: claro que sí, hay un estruendo ensordecedor, lo escuche alguien o no. Esa certeza es el punto. Caminamos por la vida confiando ciegamente en que el mundo exterior es exactamente tal cual lo experimentamos. Asumimos sin dudar que la hierba es verde por su cuenta, que el sonido existe solo, que somos receptores pasivos de una realidad ya terminada que nos llega tal cual es. Pues la ciencia nos dice que...









