Comunicación

“Tu cerebro es predictivo, no reactivo. … Ahora sabemos que todas tus neuronas están disparando constantemente… [representando] millones de predicciones de lo que encontrarás después en el mundo, basadas en toda tu experiencia de vida.” — The Predictive Brain, Lisa Feldman Barrett.
¿Cuántas veces nos hemos detenido antes de hacer un cambio porque pensamos que todo va a terminar igual?
Nos contamos la historia de que los demás siempre reaccionan igual, que ya lo intentamos antes y no funcionó, que no vale la pena. Sin darnos cuenta, dejamos que la predicción del pasado secuestre el futuro. Y es que así es como funcionamos— basados en lo que conocemos atendemos lo que tenemos en frente. Pero no lo sabemos todo, y aún existen posibilidades de cambiar la realidad si nos enfocamos en lo que está en nuestro poder: nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras palabras y nuestras acciones.
Cuando se trata de comunicación, esta resistencia invisible aparece una y otra vez. Sin darnos cuenta nos polarizamos: “ellos siempre contra mí”. Confirmamos nuestras creencias: “ves, otra vez pasó lo mismo”. Personalizamos las situaciones: "esto me pasa por ser yo". Y cuando no tenemos suficientes recursos para atender el conflicto, hacemos lo de siempre: pelear, paralizarnos o huir. El problema es que estas reacciones solo refuerzan dinámicas poco sanas en equipos, relaciones y organizaciones.
Pero existe otra manera. En serio.
Punto Número UNO: Empezá por la mentalidad
Para cambiar la calidad de nuestras interacciones, primero tenemos que soltar las creencias que nos limitan:
Que los demás no van a cambiar.
Que nosotros no somos capaces de gestionar situaciones complejas.
Que el mundo, el tiempo o nuestra identidad son fijos.
Que no podemos confiar en nadie.
Que estamos rodeados de personas "incompetentes".
Que cada interacción se trata de quién gana o quién pierde.
Etc.
En realidad, nada de eso es definitivo. Por lo que si nos damos permiso de soltar todos esos pensamientos que no aportan a una comunicación real, empezaremos a vivir la realidad de una manera distinta. Y si a esto le sumamos abrazar por completo nuestro valor incondicional —osea que nuestro valor no depende de lo que digan o hagan otros—, dejamos de tomarnos las cosas personales. Desde ahí empieza a abrirse el espacio para responder con libertad, no con reacción automática y estados defensivos.
Punto Número Dos: Regular el sistema nervioso propio y el de los otros
No basta con decir “voy a mantener la calma”. Necesitamos tácticas concretas: respirar profundo, pausar antes de responder, entrenar el tono de voz, observar el lenguaje corporal, saber qué palabras tendrán mayor poder e influencia. Estas prácticas no solo regulan nuestro propio sistema nervioso, también influyen en el de la otra persona.
Un líder que saber mantener la calma, escuchar, validar el mundo de los otros y hacer buenas preguntas transmite seguridad. Un manager que baja el ritmo de la conversación ayuda a que el equipo se relaje y piense con más claridad.
Punto Número Tres: El poder del lenguaje de influencia y precisión
La manera en que usamos las palabras puede aumentar o reducir la probabilidad de llegar a acuerdos. No se trata de manipular, sino de elegir un lenguaje que invite a construir una realidad compartida. La diferencia entre un conflicto que se intensifica y una conversación que avanza muchas veces está en una sola palabra, en una sola pregunta. Si tus palabras son ambiguas, aumentará la confusión. Si tus palabras son precisas, la conversación tenderá a los acuerdos.
Punto Número Cuatro: Enfocarnos en lo que está en nuestro poder.
Es posible que las cosas sean diferentes. También es posible que los demás sigan reaccionando como siempre, porque eso no está en nuestro control.
Pero también es posible que, si nosotros cambiamos la manera de atender la situación, aparezcan resultados nuevos: más claridad, menos desgaste, acuerdos más sólidos, y sobre todo, mejores experiencias emocionales para nosotros mismos— porque pase lo que pase, si nos enfocamos en lo que está en nuestro poder, encontraremos paz, sabiduría, creatividad y empatía.
Finalmente
“A través de la predicción y la corrección, tu cerebro crea y revisa continuamente tu modelo mental del mundo. Es una enorme simulación en curso que construye todo lo que percibís mientras determina cómo actuás.” — How Emotions Are Made, Lisa Feldman Barrett.
Liderar y comunicar con consciencia no significa tener todo bajo control, sino contar con opciones y herramientas para interactuar mejor cada vez. Porque incluso cuando el entorno parece repetirse, nosotros podemos traer nuevas ideas, recursos y herramientas para cambiar el sistema.
Al final, todo cambio empieza cuando dejamos ir la predicción automática del pasado y nos permitimos actuar con nuevas posibilidades en el presente— creando así, un nuevo pasado para nuestro futuro.
Jorge

ESCRITO POR
Jorge F. Chaverri M.
Jorge es conocido como The Mind Coach desde 2018. Creador de la Certificación Líderes en Comunicación Humana y conduce The Mind Podcast. Su trabajo parte de una idea fundamental: los marcos mentales que se sostienen en tu lenguaje deciden cómo pensás, liderás y te relacionás. Es cinturón negro de jiu-jitsu y practicante de la filosofía Estoica.
Conocé más sobre The Mind Coach
→
Suscribite al newsletter o seguí la conversación en el podcast de The Mind Coach.

Comunicación
La Comunicación Humana en la Era de la IA
"Palabras y magia fueron al principio una sola cosa, e incluso hoy las palabras siguen reteniendo gran parte de su poder mágico. Con ellas podemos darnos unos a otros la mayor felicidad o la más grande de las desesperaciones. Con ellas...

Comunicación
El Octavo Sentido
Domingo por la mañana, me levanto a hacer mi café. Esta vez pongo música, suena de fondo el ensamble de Milo J. con Agarrate Catalina, y mientras escucho algo se enciende en mí, algo que me hace sentir parte de eso que se está gestando, de...

Comunicación
La verdad sobre la comunicación no verbal: la habilidad para leer a otros
Empecemos con una prueba sencilla para conocer tu habilidad de leer las expresiones del otro. Responde a la siguiente pregunta: ¿Qué representa la expresión de este humano en la siguiente foto? Al final del artículo encontrarás la...


