The Mind Coach

Mentalidad

Opinar es Gratis

Opinar es Gratis

jorge chaverri comunicacion y mentalidad

"Recordá que no estás obligado a tener una opinión con respecto a todo." — Marco Aurelio


Recuerdo una época en la que el conflicto me paralizaba. Quería tener una voz y no sabía cómo expresarla. Admiraba a aquellos que escribían columnas. Recuerdo a Diego Delfino desde tiempos de 89 decibeles escribiendo y ofreciendo su posición con contundencia.

Me encantaba la idea de tener conversaciones y ofrecer diferentes puntos de vista y ayudar a otro a ver algo que no había visto, pero había una parte de mí que no había entendido: que el lenguaje era imperfecto y que no se trataba de ganar o perder. Y justamente eso hizo que antes me fuera prácticamente imposible sentirme seguro al comunicarme.

Por mucho tiempo pasé asqueado y con tremenda aversión a la cultura digital de opiniones superficiales, sesgadas, acaloradas y amarillistas. Simplemente siendo parte del cóctel de la popularidad para generar roncha, obtener likes y encontrar validación a través de una posición que dejaba a otro en falta o en ridículo: una réplica absurda de lo que vemos en el mundo político, quizás.

Sin embargo, en los últimos años, y sobre todo en los últimos meses, he estado dándome cuenta de que tener una posición es importante y la tengo. Quizás por mi formación y por donde vengo, me había privado de alguna manera de ser contundente a la hora de expresar mis ideas, mi versión de la realidad. Pero también, por mi formación y entendimiento de los humanos, lo hago con humildad, entendiendo que solamente expreso mi perspectiva, que no es la verdad absoluta, no es una doctrina, no es un dogma.

Entonces, lejos de caer en los vicios sofistas de aquellos que simplemente quieren ganar el favor de la opinión del público, he decidido hablar con lo que creo que es cierto y hacerlo con responsabilidad. Esto significa hacerlo de la mejor manera posible, informado y reconociendo los límites de mi posición.

Dicho esto, me he embarcado en un viaje que ha sido muy enriquecedor y que ha traído consecuencias. No sé si te sentís identificado con esto, pero si sos de las personas que quieren opinar, quieren saber por qué también les molestan las opiniones de otros, cuándo son útiles, cuándo no, cuándo la crítica debe ser bien recibida y en dónde colocarla en tu escalera de valores, quizás este artículo es para vos.

Los troles en redes sociales

Recientemente, en La Academia Mind Coach estamos haciendo un trabajo fuerte en redes sociales y eso hace que lleguemos a más y más personas. En las últimas semanas estuve recibiendo comentarios de ciertos "personajes" en Instagram, a los que podría etiquetar como troles. Pues, puedo detectar que sus comentarios no son constructivos. Entonces, decidí hacer algo que hace un tiempo no hubiera hecho: responder.

No mucho cambió. Sentí lo que siempre había sentido. Un enojo por un sentido de injusticia: alguien está hablando de cosas que ni siquiera conoce. Pero cuando reflexiono me doy cuenta: «Hey, pero eso lo hacemos todos los días».

Ya sabés que tradicionalmente yo huía del conflicto porque percibía que se trataba de ganar o perder, y de alguna manera tenía pánico de perder. Sin darme cuenta, estaba huyendo de la posibilidad de sentirme señalado, por miedo de no saber ni siquiera qué responder y quedar como "un estúpido", por la idea de verme humillado, o de quedar en mal. Esa idea de fallar y que se acabara el mundo por la opinión de otros era algo terrible. Me había estado privando de alzar mi voz públicamente porque eso significaría tomar una posición y verme vulnerable.

Aunque ya había aprendido a lidiar con las opiniones de otros. Y no me afectan, como un estoico. También tuve chance para reflexionar sobre mis posiciones, reconocer el valor en ellas y construir una versión de la realidad a partir de ellas. Me di cuenta del valor de mis puntos de vista, pues los he construido de manera consciente y valorando la evidencia por encima de la emocionalidad.

Debo confesar que lidié con una crisis existencial pensando en Marco Aurelio cuando escribió para sí mismo: "recordá que no estás obligado a tener una opinión con respecto a todo". Pero al mismo tiempo sentía el impulso de querer hacer saber mi punto de vista, poder comunicarme, la necesidad que me ha dado, en mi vida, ese sentido de querer compartir con otros, debatir y salir mejor después de esa interacción. También recordé que el mismo emperador decía: "no hacer algo también es injusticia".

Y recientemente Gastón García — mi invitado en el episodio 99 de The Mind Podcast — me ayudó a verlo: mi opinión era necesaria. Tener una posición era algo digno.

Yo terminé de darle sentido al comprender que yo estaba haciendo lo que me correspondía para saber cuándo, dónde y cómo opinar por mi conocimiento del lenguaje, porque me he informado lo suficiente. Cuando no sé, soy capaz de reconocerlo y decirlo en voz alta. Sobre todo en una interacción, yo lo que busco es entender a la otra persona, no imponer mi verdad y menos implantar mis juicios basados en palabras lindas conectadas con palabras lindas.

He llegado a entender que dar una opinión es gratis, todos tenemos derecho y eso se llama libertad de expresión. Pero no porque expresemos nuestra opinión, la convierte en algo valioso. La opinión tiene un valor de acuerdo a la persona que la da, de acuerdo al trabajo que hizo y los argumentos que presenta. Así como cualquiera puede opinar sobre medicina, puede decir lo que quiera sobre medicina, la mayoría de nosotros preferiríamos prestar atención al médico formado.

Los límites del lenguaje

Existe una forma de lenguaje que es ambigua, basada en nuestras evaluaciones, y una forma de lenguaje que es precisa, que es basada en los sentidos, o sea, lo que se puede ver, escuchar, poner sobre una mesa. Cuando hay calificativos, cuando hay adjetivos, ahí no estamos hablando con precisión; estamos hablando simplemente de un punto de vista. Los comentarios que recibimos en redes sociales son ejemplos perfectos. Cuando alguien utiliza una frase como "se le siente un poco de ego en su tono de voz y por su voseo", es una inferencia totalmente ambigua producto de su percepción de la realidad sobre qué significa vosear en Costa Rica, qué le dijeron sus papás, qué le dijo su familia, con quién habla normalmente, a quién recuerda, qué historias hay detrás de esto, ese tono de voz que le evoca.

Responder a esto también tiene sus límites, pues esa persona, vos y yo, tenemos un recurso imperfecto para interactuar. Pero si somos intencionales al usar nuestras palabras, al menos podemos decir exactamente lo que queremos decir, por las razones que queremos decirlo y con el efecto que queremos tener.



¿Y por qué le contesto a un comentario así?

Estoy entrando en el juego del trol en redes sociales, pero con la intención de tomarlo a mi favor y aprovechar para educar. No me voy a quedar callado, porque creo que vale la pena aprender de este tipo de comentarios, que, aparte de no solicitados y a veces innecesarios, también reflejan mucho los vicios de lenguaje y lo que aprendemos popularmente sobre hablar y comentar.

Yo viví años en silencio. Evitando cualquier conflicto o conversación difícil. Ignorando lo que me molestaba. Apagando el botón de lo que me importa. Ahora sé que no estoy obligado a tener una opinión sobre todo, pero cuando decida hacerlo lo haré responsablemente. Investigando, siendo escéptico de las fuentes que confirman mis sesgos, disfrutando de cada conversación, recordando que no se trata de ganar o perder, sino de ver lo que podemos construir juntos. Aprovechando cada espacio para hacer muchas preguntas y, cuando sea necesario, decir: "No sé". El mundo no se acaba, el mundo sigue y tendremos más oportunidades para aprender de lo que realmente nos importa.

En el mundo de las redes sociales, el problema es que, así como muchos aprendieron sobre sexo a través de la pornografía, algunos aprenden a comentar a través de blogs y redes sociales. Es un camino, pero no es el mejor.

Siendo conscientes, nos corresponde tomar responsabilidad de nuestro poder para hablar. Como le dijo el tío Ben a Peter Parker: "un gran poder viene con una gran responsabilidad". Si reconocemos el impacto de las palabras en nuestra vida y la de los otros, habría que darle la razón a Michael Hall: "hablar debería requerir licencia".


Jorge

jorge chaverri masís the mind coach

ESCRITO POR

Jorge F. Chaverri M.

Jorge es conocido como The Mind Coach desde 2018. Creador de la Certificación Líderes en Comunicación Humana y conduce The Mind Podcast. Su trabajo parte de una idea fundamental: los marcos mentales que se sostienen en tu lenguaje deciden cómo pensás, liderás y te relacionás. Es cinturón negro de jiu-jitsu y practicante de la filosofía Estoica.

Conocé más sobre The Mind Coach

Artículos relacionados

Artículos relacionados

Nuevo contenido todas las semanas

Nuevo contenido todos las semanas

Seguí entrenando tu mente

Seguí entrenando tu mente

Ideas nuevas para pensar mejor, cada semana.

Ideas nuevas para pensar mejor, cada semana.

Suscribite al newsletter o seguí la conversación en el podcast de The Mind Coach.

jorge chaverri comunicacion y mentalidad

Mentalidad

Opinar es Gratis

Recuerdo una época en la que el conflicto me paralizaba. Quería tener una voz y no sabía cómo expresarla. Admiraba a aquellos que escribían columnas. Recuerdo a Diego Delfino desde tiempos de 89 decibeles escribiendo y ofreciendo su posición con contundencia. Me encantaba la idea de tener conversaciones y ofrecer diferentes puntos de vista y ayudar a otro a ver algo que no había visto, pero había una parte de mí que no había entendido: que el lenguaje era imperfecto y que no se trataba de ganar o perder. Y justamente eso hizo que antes me fuera prácticamente imposible sentirme seguro al comunicarme. Por mucho tiempo pasé asqueado y con tremenda aversión a la cultura digital de opiniones superficiales, sesgadas, acaloradas y amarillistas. Simplemente siendo parte del cóctel de la popularidad para generar roncha, obtener likes y encontrar validación a través de una posición que dejaba a otro en falta o en ridículo: una réplica absurda de lo que vemos en el mundo político, quizás.

jorge chaverri mentalidad comuniación

Mentalidad

¿Y qué es lo mejor que puedo hacer al respecto?

En el 2014, siendo gerente en una empresa de telecomunicaciones, con un equipo a cargo y mi primer matrimonio (el cual no duró demasiado), me encontraba constantemente con situaciones en las que no lograba transmitir mis ideas ni en la oficina ni en mi casa. No sabía dar feedback, no sabía expresar mi opinión, le huía a cualquier conversación incómoda con tal de, según yo, "llevar la fiesta en paz". El resultado era todo lo contrario. Sentía que cada cierto tiempo me reventaba una bomba en la cara. Y era sumamente frustrante. Ese año tomé una decisión que en el momento no parecía gran cosa. Dejé de quejarme de los otros y empecé a preguntarme qué podía hacer yo. Qué puedo hacer yo para que esto sea diferente. Qué puedo hacer yo para mejorar mis habilidades. Qué puedo hacer yo para influir en el cambio de mi propia vida. Con esas inquietudes empecé a formarme en coaching ejecutivo, neurociencias aplicadas y crecimiento personal, mientras seguía de día en el mundo de la ingeniería y la tecnología.

jorge chaverri mentalidad y comunicación política filosofía

Mentalidad

El peligro de sentirnos obligados a opinar sobre todo

La idea de la estupidez se diferencia fundamentalmente de la ignorancia: un estado que, cuando se reconoce, puede convertirse en una virtud. Responder "yo no sé" es muy diferente a "no me importa y no quiero saberlo". Porque esto último estaría entrando en el mundo de la estupidez. La teoría sobre la estupidez y su peligro para la sociedad fue propuesta y desarrollada de manera profunda por el teólogo y filósofo alemán Dietrich Bonhoeffer en cartas y diarios escritos desde su celda de prisión en 1943, mientras participaba en la resistencia contra el régimen nazi. Bonhoeffer planteó la idea de que la estupidez es una amenaza para la civilización mucho mayor que la maldad misma. Para comprender su propuesta, es necesario diferenciar la estupidez de otros conceptos afines.

The Mind Coach

Con más de 12 años de experiencia en negocios, estrategias comerciales, y más de 8 años ayudando, guiando y asesorando individuos, emprendedores, compañías, atletas y lideres para alcanzar su máximo potencial. Jorge Chaverri es el creador de la marca The MindCoach®, cofundador de la Academia Mind Coach y host de The Mind Podcast.

The mind coach

All rights reserved.

© 2026

Con más de 12 años de experiencia en negocios, estrategias comerciales, y más de 8 años ayudando, guiando y asesorando individuos, emprendedores, compañías, atletas y lideres para alcanzar su máximo potencial. Jorge Chaverri es el creador de la marca The MindCoach®, cofundador de la Academia Mind Coach y host de The Mind Podcast.

The mind coach

All rights reserved.

© 2026

¿Querés conversar con nosotros para saber más de la certificación Líderes en Comunicación Humana? ×